Qué conviene guardar
- Capturas de llamadas y mensajes.
- Fechas y horas de las comunicaciones.
- Números de teléfono utilizados.
- Emails, SMS y cartas.
- Mensajes dirigidos a familiares, trabajo u otras terceras personas, si los hubiera.
No toda llamada de cobro es automáticamente ilícita. Para valorar la situación hay que analizar la frecuencia, el contenido, los destinatarios y el tratamiento de datos personales.